lunes, 7 de mayo de 2012

Como una bruma de miel

Como una bruma de miel, 
has derramado en mi alma 
la tuya para que alcance 
el ser plagiando tu forma;
como un amable veneno, 
instantáneo, fulminante, 
arrasador y letal, 
al corazón, me has llegado, 
para que sea tu esclavo; 
como un ángel de gracia, 
atravesando mi pecho, 
con una lanza de amor, 
has venido hasta mi noche, 
para que ascienda hasta ti. 
Trasmutadora en el gozo 
del sufrimiento del mundo
presencia que me deleita, 
alma serena y amiga,
no mires cuánto te amo, 
no mires mi gran pasión, 
no mires mi fe extremada, 
pero piensa que nosotros 
somos almas que nacieron 
para besarse algún día 
pues han llegado a este mundo 
agarradas de la mano.

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