miércoles, 13 de junio de 2012

Anne

A Anne Smith

Brillan en tus ojos 
estrellas de infancia; 
tu franca mirada 
no exhibe soberbia 
ni esconde traición; 
eres inocente, 
inocente y noble 
y, en tus dulces manos, 
sólo hay bondad; 
aún brilla tu llama, 
tu pecho no alberga 
la hipocresía vil 
del alma sombría que humilla 
para ensalzar sus miserias 
buscando 
un trofeo de amor corrupto, 
y sólo encuentra 
el suicidio. 


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