martes, 26 de junio de 2012

El adiós

A ti

Alguna vez, 
nos diremos adiós; 
la felicidad 
escapará de nuestras manos 
como una mariposa azul. 
Alguna vez, 
nos diremos adiós
mientras mi rostro se vuelve, 
sombrío, 
hacia el vacío. 
Alguna vez, 
nos diremos adiós 
con la amargura en nuestras bocas; 
puede que sea 
un atardecer de otoño; 
la ventana me mostrará, quizá, 
un paisaje, 
viejo para el ojo 
pero insólito para el alma, 
bajo el sol mortecino; 
mis ojos 
llorarán de amor 
y en los tuyos 
estará la piedad de la Tierra. 
Alguna vez, 
nos diremos adiós, 
niña mía, 
pero yo seguiré vivo en tu pecho 
y tú iluminarás el mío 
mientras se me acaba el mundo. 


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