viernes, 3 de agosto de 2012

Cuando la amargura susurra

A Bea Magaña

Cuando la amargura susurra sus brumas 
a mi desdichado corazón, 
¿qué puede liberarme de la desesperación? 
¿Qué me vale, entonces, 
todo el consuelo del mundo, 
lecciones de filosofía, 
consejos de los amigos, 
razones para la resignación...?
¿Qué me vale, entonces, 
todo el consuelo del mundo 
si, en la infinita melancolía 
que embarga a mi espíritu, 
reina un sol negro, asesino de mi luz? 
Cuando a mi alma emboscan 
las tristezas, 
como guerrilleros de la impotencia, 
¿qué puedo hacer yo? 
¿Cómo escapar del dolor 
de su frío puñal? 
¿Cómo ver la luz, entonces, 
si ese dolor ha nacido 
del aliento mismo de la vida? 

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