viernes, 10 de agosto de 2012

Eternidad

Vivimos vidas llenas de dolor, 
como pájaros de alas rotas; 
añoramos la luz del placer; 
sentimos una sed 
de felicidad y gozo 
que nunca se sacia 
más que en la resignación 
del último de nuestros días; 
no hay término 
para el errar de nuestro deseo. 
Sin embargo, 
cuando el alma siente 
el amor grande, 
el que no le deja dudar, 
el que le hace exclamar 
"¡solo aquí!", 
aunque nuestro sufrimiento 
no nos abandone nunca, 
nuestros inciertos pasos 
habrán encontrado 
el fin del camino, 
el corazón será una flor 
y su amargura, 
eternidad. 

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho Rafael, te animo aque pases por el blog de mi hija, gracias y un abrazo.

    http://lasletrasdenuriaespinosa.blogspot.com.es/2012/08/respuesta-sin-pregunta-siento.html

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  2. Un placer, Nuria, por supuesto que me voy a pasar. Un abrazo.

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