miércoles, 22 de agosto de 2012

Te quiero libre

A Isabela

La más bella de las rosas 
no debe ser cortada. 
No, niña mía, 
aunque caminemos juntos algún día, 
no serás mi prisionera, 
ni mi sirvienta, 
ni mi sombra, 
ni mi juguete, 
y yo no seré tu juez, 
ni tu patrón, 
ni tu cadena, 
ni tu flagelo; 
Te amo sobre todas las cosas 
y sólo anhelo de ti 
el dulce y suave roce de tu alma. 
Mis manos buscan las tuyas 
como si fueran espejos 
y mi boca añora tus besos 
con el ansia con que respiro. 
No, niña mía, 
no quiero ser tu propietario, 
te quiero libre 
pues sé 
que los hombres solo somos 
quimeras errantes. 

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