domingo, 30 de septiembre de 2012

No tengo tu vientre

No tengo tu vientre 
para depositar el fuego de mi hombría, 
ni volcaré en tu cuerpo 
la sed de mis ciegos miembros 
ni escucharé el gemido 
anhelante de tu gozo. 
Nada de eso me importa 
pues soy dueño de tu hermosura 
y tu alma me pertenece 
porque he encerrado en mi pecho 
el ángel niño que te habita. 

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