domingo, 4 de noviembre de 2012

Quizá no te guste

A Isi

Tal vez, mi amada Isi, 
no te gusten los calvos 
y pienses que soy un viejo; 
quizá te disguste 
mi parca nariz 
o mi lentitud al hablar; 
yo no sé si querrías un esposo 
pobre de dientes, 
con antecedentes 
de loco o perro verde, 
sin cintura de avispa 
ni sonrisa a lo Harrison Ford; 
yo no sé, mi bella Isi, 
si, acaso, me miras 
con tal aversión que nunca, 
ni en sueños, 
me querrías como marido; 
si así fuera, 
aun con hondísima amargura, 
yo te diría: ego te absolvo
pero que no te asombren 
ni me reproches mis pretensiones 
porque este hombre tan feo 
que te escribe este poema, 
tiene más culpa 
de los defectos de su cuerpo 
que de su pasión por ti. 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Los deseos

A Isabela

Es amargo, Isabela, 
no conseguir los deseos 
pero ojalá mi suerte 
no destruya jamás 
 la redoma 
donde se destilan y brotan 
porque todo es preferible 
a vivir en el mundo 
sin anhelarlo apasionadamente.